• Ana Schwartz

TE ANAU Y MILFORD SOUND

De todos los lugares que hemos visitado en NZ, la zona de Te Anau hasta llegar a Milford Sound es la que calificaría como la parte épica de este viaje. No sólo por el crucero por el fiordo, que es la culminación de esta ruta, sino por el espectacular paisaje por el que discurre esta carretera y por el paso por el túnel Homer.

Pero vamos por partes.

Milford Sound se encuentra a unas cuatro horas de Queenstown y entre ambos se encuentra el lago Wakatipu y los alpes neozelandeses. Por lo que tendremos que rodear todo esto para llegar hasta allí.


Desde Queenstown existe la posibilidad también de ir hasta allí en avioneta. Lo que es una buena opción cuando la carretera a Milford está cerrada, lo que es muy habitual en los meses de invierno. El inconveniente es que esta excursión organizada solo te lleva para hacer el crucero y volver, con lo que no puedes hacer ningún sendero dentro de Fiordland y además te pierdes la impresionante ruta por carretera.



Te Anau

Primero que nada hay que llegar hasta Te Anau, que es la puerta de entrada a Fiordland. Se trata de un pequeño pueblo que se encuentra a la orilla del lago del mismo nombre y que es el segundo más grande de NZ.

En temporada alta hay que reservar porque está muy solicitada esta zona. Como nosotros estamos en agosto no tenemos problemas.


Antes de salir de Queenstown consultamos el estado de la carretera y vemos que hoy está cerrada por riesgo de avalancha. En esta época nunca se sabe cuando va a abrir o cerrar esta carretera por lo que hay que arriesgarse en ambos casos. Hay partes diarios a distintas horas informando continuamente de la situación.

Decidimos arriesgarnos e ir hasta Te Anau, que se encuentra a dos horas de Queestown, para pasar la noche allí confiando en que al día siguiente esté abierta la carretera.

Nos alojamos en el camping " Get away Te Anau", que se encuentra a cinco minutos andando al centro del pueblo. En la recepción nos van informando también del estado de las carreteras, ya que la mayoría de huéspedes esperan al igual que nosotros poder pasar al día siguiente a Milford Sound. Aprovechamos para cocinar en la cocina común, poner lavadoras etc y también damos una vuelta por el pueblo y el lago. El pueblo nos resulta un poco fantasma ya que casi todos los locales están cerrados y no vemos a nadie en la calle.

Sobre las siete de la tarde nos informan que la carretera abrirá mañana a las 9:30 de la mañana y vuelve a cerrar a las 16:30 de la tarde.

O sea que, o entras y sales entre esas horas, o tienes que hacer noche en Milford y esperar a que abra la carretera no se sabe cuando.

Una vez más decidimos arriesgarnos y pasar la noche allí, ¡hasta me hace ilusión estar dentro cuando corten la carretera a las 16:30 ;)!.


Conducir hasta Milford Sound

Conducir desde Te Anau hasta Milford Sound es un placer para la vista. El lago Te Anau te acompaña la primera parte del trayecto para dejar paso a una carretera entre montañas que te dejarán sin aliento. También atravesarás bosques tan espesos que parece que de repente se ha hecho de noche, y verás cascadas que salpican todo el recorrido.

Eglington Valley es una de las paradas obligatorias en el camino a Milford. Este increíble valle lleno de vegetación es la consecuencia del paso de los glaciares hace cientos de años. Es patrimonio de la Unesco por ser uno de los pocos lugares con bosque de hayas en tierras bajas, además de otras especies raras de plantas. Aunque sin duda lo que más llama la atención es la inmensidad de la llanura rodeada de rocosas montañas.

Mirror Lakes, son unos pequeños lagos que son como un espejo donde se puede ver el perfecto reflejo del monte Eglington, en los días despejados. En el momento que pasamos por allí nosotros estaba nublado, así que no pudimos tener esa vista.

Siguiendo la carretera nos encontramos con el lago Kunn a través de bosques y valles.

Hollyford, es el punto donde cierran la carretera, llegamos hasta aquí y vemos que está abierto por las indicaciones del cartel y la valla que se encuentra a los lados de la carretera.







El túnel Homer

Esta sería la siguiente parada, pero hasta llegar hasta aquí tenemos que atravesar dos formaciones rocosas gigantescas y además nos esperan bastantes curvas.

A estas alturas de la ruta, nos encontramos con nieve en el arcén, y un poco más tarde empieza a nevar con más intensidad cada vez. Rezamos para que no tengamos que poner las cadenas en las ruedas de la caravana.






Hacemos una parada corta y nos bajamos en una de las pocas zonas permitidas, ya que en casi todo este tramo está prohibido por riesgo de avalancha.


El famoso tunel excavado en roca tiene 1,2 km de largo de un solo sentido y se abrió al público en 1954, tras 19 años de trabajos. Antes de esa fecha no había ninguna carretera que conectara con Milford Sound. Debe su nombre al explorador William Homer que tuvo la idea de excavar un túnel en este sitio en 1889, aunque hasta 1933 no comenzaron los trabajos.


Al tener solo un carril, a medida que te vas acercando a la entrada del túnel, se va formando la cola que espera pacientemente a que la luz del semáforo cambie a verde para poder pasar. Lo más seguro es que disfrutes de una pareja de Keas, estas famosas aves andan remoloneando entre los coches. Hay carteles donde se prohibe darles de comer ya que se han acostumbrado a los turistas y ya no cazan.




Pasar por el túnel es impresionante, al entrar vas cuesta abajo debido a la orografía del mismo. Una vez pasado, la nieve va desapareciendo para dejar paso a una fina lluvia que acaba por desaparecer también, aunque el cielo sigue estando gris.


Vamos directamente a la terminal de cruceros para informarnos de las salidas de los cruceros. Hay muchas compañías que los ofrecen pero solo una que combina la salida en barco con la excursión en kayak. La siguiente salida es a las 11:30 que es prácticamente ya, y como no nos da tiempo a organizarnos, compramos los tickets para el día siguiente a las 9:45.

De aquí nos dirigimos al único camping que hay dentro de Milford. En la recepción nos advierten,y hacen firmar, que nos alojamos bajo nuestro propio riesgo, asumiendo que la carretera cierra a las 16:30 y no se sabe cuando volverá a abrir.


Aprovechamos aquí también para cocinar en la zona común y por la tarde vamos a visitar The Chasm



The Chasm

Es un track muy corto de veinte minutos que conduce a una cascada que ha tallado la roca de una forma muy peculiar. El agua ha creado una especie de toboganes y agujeros muy llamativos donde el sonido del agua al caer en una cueva hace un ruido espectacular. Los puentes sobre el río Cleddau ofrecen maravillosas vistas de la cascada.

El parking es muy amplio y ofrece una vista impresionante del pico Mitre.










A*viajarquesondosdías creado por A*Schwartz

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now