• Ana Schwartz

ABEL TASMAN NATIONAL PARK



Es el parque nacional más pequeño de Nueva Zelanda, pero está perfectamente formado para el esparcimiento y la aventura. Es un paraíso costero de fácil acceso. Puedes explorar el parque desde tierra, mar o aire. Hay abundancia de operadores turísticos que ofrecen cruceros, servicio de taxi acuático, viajes en kakak, helicóptero y catamaranes.

Aunque el verano es una época muy popular para visitarlo, la gente del lugar cree que las temporadas intermedias son en realidad las mejores para explorar el parque, ya que las mañanas frías, aguas calmas y playas tranquilas te permiten disfrutar verdaderamente de la paz y serenidad del parque.

Dormir bajo las estrellas se considera la mejor manera de vivir el espíritu del Abel Tasman. Aquí playas acogedoras llenan los espacios entre los árboles y la línea de la marea. Corrientes cristalinas descienden por valles de musgo para unirse al océano.

Formaciones de granito y mármol bordean los cabos, que están cubiertos de bosque autóctono en regeneración.


Al parque se puede llegar desde Marahau y Kaiteriteri en el sur, y desde la Golden Bay y Totaranui en el norte.


El Abel Tasman Coast Track

Está calificado como uno de los "Great Walks" de Nueva Zelanda, una ruta con varios tramos que atraviesa toda la bahía. Esta caminata de 51 km se tarda entre 3 y 5 días en completarla. Este idílico sendero vincula una multitud de calas en forma de media luna, de arena dorada brillante y bañadas por las cristalinas aguas de la bahía de Tasmania. Permite pasear por playas, caminar por bosques y recorrer cabos con vistas impresionantes de la costa. La mejor parte es la que discurre por el paseo costero, atravesando bosque nativo original y en regeneración.


A lo largo del sendero hay diversas cabañas del departamento de conservación y 3 alojamientos privados pero la mayoría de los senderistas prefieren acampar en una de sus playas. La temperatura nunca es extrema, la región goza de uno de los mejores climas de la isla sur.

El sendero se puede recorrer en cualquier época del año. En verano vas a ver a una multitud de excursionistas y visitantes. En cambio en invierno, cuando fuimos nosotros, apenas nos cruzamos con con 10 personas.


El tramo más transitado y que se puede hacer en un día, se tarda unas cuatro o cinco horas, es el que va desde Anchorage Bay a Marahau. El recorrido es muy fácil de hacer aunque en algunos tramos puedes pasar por zonas abruptas, rugosas o con barro. Pero en general el camino está bastante bien señalizado, y es para todos los públicos y edades, además puedes hacerlo por tu cuenta sin guía.

Para tener una visión diferente del parque, hay senderos tierra adentro que conducen al espectacular paisaje de la colina Takaka.



Para este sendero de un día, las empresas de taxis acuáticos proporcionan una mezcla de paseo en barco y excursionismo, que incluyen por supuesto la visita a "Split Apple Rock" y a una de las islas para contemplar a la comunidad de pingüinos de la zona.


La "Split Apple Rock" es una formación de roca geológica en la bahía de Tasman frente a la costa norte de la isla sur. Hecha de granito, tiene la forma de una manzana partida por la mitad, y es una atracción turística muy popular en las aguas del mar de Tasmania. La roca se asienta en aguas poco profundas y es un punto de interés para las embarcaciones de recreo.


Es fácil organizar puntos de recogida o bajada en varios lugares a lo largo de los senderos. Durante el día el parque tiene un servicio de water taxi con paradas en todo el parque. Este te puede traer o llevar para que llegues donde quieras.


Nosotros llegamos a la oficina del water taxi en Marahau a las 9:00 de la mañana, ya había allí algunas personas para comprar el ticket para la salida de las 9:30. Nos preguntan donde queremos bajarnos, al final como la mayoría de los que vamos, decidimos bajarnos en Anchorage Bay para volver caminando hasta la oficina donde hemos dejado aparcada nuestra caravana.

Somos 12 personas. Esperamos por fuera de la oficina hasta que nos viene a recoger el water taxi subido en un remolque y así vamos hasta que llegamos a una especie de atraque en el que se va metiendo en el agua el remolque hasta que el water taxi se queda flotando.

De aquí, vamos a visitar en primer lugar la Split Apple Rock que tanto hemos visto en fotos, el tiempo está nublado y parece que va a llover en cualquier momento, pero lo disfrutamos igual. A continuación nos lleva a "Adele Island", uno de los islotes que hay enfrente de la bahía y allí podemos contemplar los pequeños pingüinos azules, la especie más pequeña y única del mundo. Pasan sus días en el mar buscando pequeños peces, calamares y larvas, individualmente o en grupo. Seguimos ya el recorrido hasta Anchorage Bay, cuando nos estamos acercando el guía nos recomienda bajarnos en Torrent Bay, que es la siguiente bahía. Nos dice que aumentaría la caminata en una hora pero que merece mucho la pena, porque es la parte más bonita. Decidimos hacerle caso y seguimos hasta allí, donde nos bajamos.


Empezamos a caminar, la mayor parte del camino llueve pero no nos molesta. A lo largo del sendero bajamos a ver "Anchorage Bay", donde suele acampar la mayoría de los senderistas. También las calas de "Splitwell", una playa de arena dorada finísima a la que llega una cascada y "Apple Bay", donde también se puede acampar y encontramos unos w.c.


Casi todo el trayecto vamos viendo playa, de vez en cuando cascadas y atravesando puentes. También nos encontramos con algunos "wekas", el ave no voladora más común en el parque, puede confundirse con un kiwi para los no iniciados, son unas robustas aves marrones que balancean su cuello al caminar. Se puede escuchar también el sonido de otros pájaros con un canto muy peculiar.

Las hayas son el árbol más común el el parque, que por supuesto también cuenta con multitud de helechos típicos de Nueva Zelanda. Van desde árboles gigantes de 20 metros de altura con frondas de 5 metros de largo, hasta diminutos helechos de sólo 1 cm de alto. El helecho plateado (ponga) es el emblema nacional.







Tardamos unas cinco horas y algo más hasta llegar a la oficina del water taxi. En el camino nos encontramos con dos chicas que venían caminando de Marahau para acampar en Anchorage Bay, también una familia con dos niños que se dirigían también a acampar allí.


Una experiencia maravillosa, y que para mí merece mucho la pena. Nuestra idea inicial era hacer algo de kayak y luego el sendero, pero el tiempo no estaba bueno, así que el kayak lo dejaremos para otra ocasión.




Una vez en la caravana buscamos una zona donde pasar la noche y que esté dentro de nuestra ruta. Al final encontramos un free camp, que está a media hora de Marahau, se llama "Hawkes Lookout Carpark". Consiste en un pequeño aparcamiento al lado de la carretera pero rodeado de naturaleza, tiene w.c. Como en la mayoría de sitios, sólo estamos nosotros ;)









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